Colombia puede jugar en el gran acuerdo petrolero de Venezuela y EE.UU
El pasado 28 de agosto, el presidente Trump anunció el “mayor acuerdo de petróleo de la historia mundial”, un acuerdo bilateral con el gobierno interino de Delcy Rodríguez de Venezuela para que Estados Unidos tenga, según él, el “control mayoritario” de más de 65 mil millones de barriles del crudo venezolano: una quinta parte de las reservas probadas del país, equivalentes a 150 veces las reservas probadas de Colombia.
Rodríguez, mano derecha de Trump desde la captura de Maduro a comienzos de este año, le agradeció por un acuerdo que, dijo, contribuirá al “crecimiento económico del país y a la seguridad energética del hemisferio”. Aún faltan detalles por aclarar, como su duración: Rodríguez ha hablado de 25 años, Trump de 100, el doble de cualquier concesión petrolera otorgada por Venezuela en su historia.
Para dimensionarlo: en los últimos 25 años, Venezuela le entregó a Cuba 640 millones de barriles como parte de un acuerdo de cooperación. Solo en los próximos 25 años, Estados Unidos podría beneficiarse de más del triple: 2.1 billones de barriles a precios de mercado.
En Colombia, el acuerdo se sigue con atención. Pese a los desafíos de implementación, empresarios y gremios ya ven la posibilidad de invertir en Venezuela. El Grupo Gilinski, como accionista controlante de GeoPark, anunció que entrará en la operación de un bloque petrolero, y Ecopetrol evalúa negocios allí.
Algunos expertos creen que el acuerdo puede desviar inversiones para Colombia, y además faltan adecuaciones de infraestructura para traer el petróleo y gas venezolano al país. También hay desafíos de seguridad en la frontera compartida, donde Colombia puede jugar un rol clave para reducir el poder de grupos criminales como el ELN, presentes en el área donde se harán las explotaciones petroleras.
Un acuerdo gigante, pero el diablo está en los detalles
Pese a la grandilocuencia del anuncio —Trump dijo que estas reservas duplicarían las propias de Estados Unidos, calculadas en 44 mil millones de barriles—, el camino para cumplir esa promesa es complejo.
Primero, no hay garantía de que todos esos barriles vayan directamente a Estados Unidos. Según una nota de The Economist, en lugar de una plena posesión de los 65 mil millones de barriles, Estados Unidos se convertirá en socio mayoritario (35 por ciento de participación) de una empresa con derecho a desarrollar y operar 17 campos petroleros en la Faja del Orinoco y el Lago Maracaibo.
Dado el tamaño y número de esos campos, la empresa........
