No deja de ser un día especial, por Jorge Bruce
Redacto estas líneas antes de conocer los resultados de la votación electoral. Me propongo transmitirles mis impresiones de la jornada, partiendo de la idea que da título a esta nota. Sabemos que, en cierto modo, estas elecciones han sido amañadas por el Pacto congresal que nos ha gobernado varios años. Eso les ha permitido emitir leyes que les garantizan seguir controlando al país desde el Senado. En particular el fujimorismo, según anuncian las encuestas. Sin embargo, ver a tanta gente caminando hacia o desde las mesas de sufragio nos recuerda que el poder ciudadano existe, por acotado que esté.
Era perceptible en el movimiento incesante de la gente en el colegio en que me tocó votar, esa chispa de entusiasmo que nada ni nadie ha logrado arrebatarnos del todo. Cierto, no estamos esperando un milagro. Como me recomendó alguien: no le abras la puerta a la esperanza. Seguí su consejo y eso me aligeró la experiencia. Me encomendé, una vez más, a Kafka: “hay esperanza, pero no para nosotros.” Siempre se puede acudir a los genios de la literatura para no sentirnos irremediablemente atrapados en la trampa electoral que nos han tendido.
Hacerlo con entusiasmo, a pesar de todo, es también una manera de resistir. Si se logra que varios de los cómplices del Pacto corrupto no pasen la valla, será un gol para la construcción de la democracia. Con expectativas........
