Las elecciones presidenciales 2026, ¿la historia se repite?, por Javier Herrera
El cine ha producido diversas películas en las que el personaje central revive literalmente escenas de su pasado. En algunas de ellas, como 'Cuestión de tiempo' (2013), el protagonista puede viajar al pasado para mejorar su propia vida y la de sus seres queridos. En el mismo género, la película 'Atrapado en el tiempo' (1993) presenta a un meteorólogo atrapado en un bucle temporal, condenado a vivir el mismo día una y otra vez, sin posibilidad de escapar de un destino que se repite indefinidamente. El filósofo alemán Hegel sostuvo que los grandes hechos y personajes históricos aparecen dos veces; a lo cual Marx, en su libro 'El 18 de Brumario', replicó que la historia se repite: la primera vez como tragedia y la segunda como farsa.
Existen varios aspectos en los que la elección presidencial de 2026 presenta grandes similitudes con la de 2021. En primer lugar, la aparición súbita de un candidato de izquierda radical que disputa el pase a la segunda vuelta y que ninguna de las encuestas logró detectar. La razón de ello no radica únicamente en la existencia —real— del voto oculto (en el caso de Sánchez, la mitad de sus votantes lo ocultó al encuestador) ni en la distribución de la muestra en áreas rurales, donde resulta costoso encuestar debido a la dispersión de la población y a las deficientes vías de comunicación. Los sitios de apuestas, como Polymarket, tampoco otorgaban credibilidad a la posibilidad de que Sánchez disputara el segundo lugar. El indicador Google Trends, que refleja la evolución del interés a través de las consultas en Google, mostraba un rápido crecimiento en los casos de Nieto y Belmont durante la semana previa a la elección; sin embargo, en el caso de Sánchez no hubo ningún indicio que presagiara el resultado que finalmente obtuvo. A diferencia de las encuestas de intención de voto —sean........
