La Mojana: Construyendo resiliencia económica desde las bases comunitarias
Cuando la adaptación al cambio climático se construye desde el territorio, la sostenibilidad deja de ser una meta y se convierte en una capacidad instalada.
En La Mojana, una de las regiones más vulnerables de Colombia frente a inundaciones, sequías y eventos climáticos extremos, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (Pnud) ha impulsado una apuesta que va más allá de la restauración ecológica, la recuperación de los medios de vida y la gestión del agua: se trata de fortalecer las capacidades organizativas y financieras de las comunidades para que puedan liderar su propio desarrollo y sostener sus procesos en el tiempo.
En este contexto, una evaluación independiente del programa Mojana Clima y Vida, contratada por el Pnud en Colombia y realizada por Econometría Consultores, concluye que uno de los principales desafíos históricos de las organizaciones de base comunitaria (OBC) ha sido la falta de acceso a recursos financieros y a mecanismos que les permitan sostener sus iniciativas una vez finaliza la financiación externa. En la mayoría de los casos analizados, las organizaciones identificaron la dependencia de la cooperación y la limitada capacidad para generar recursos propios como uno de los principales riesgos para su sostenibilidad.
Los datos del Índice de Capacidades Organizativas (ICO), desarrollado por el Pnud y analizados en la evaluación, confirman la profundidad de este desafío: aunque las organizaciones comunitarias de La Mojana alcanzaron un desempeño promedio aceptable de 52,36% en su gestión interna, reflejan una debilidad estructural en su capacidad de relacionamiento estratégico externo, pues apenas consiguen 1,40% de sus recursos mediante alianzas y convenios. Esto demuestra que, si bien el territorio ha desarrollado una notable capacidad técnica reactiva para administrar recursos cuando estos le son asignados, aún........
