Endeudarse no es gratis: la ilusión fiscal se agota
La discusión fiscal reciente no debe centrarse únicamente en el nivel de deuda, sino en su dinámica, su composición y su costo marginal de financiamiento. En 2025 la deuda neta del Gobierno Nacional Central se ubicó alrededor de 58,5% del PIB, mientras que el saldo bruto total se aproxima a $1.200 billones. Este nivel no es aislado: es el resultado de un cambio estructural en el patrón de financiamiento observado desde 2022.
Entre 2016 y 2021, el promedio anual de colocaciones de TES y TCO fue cercano a $59 billones. Incluso en 2021, en pleno choque pandémico, la emisión alcanzó $81 billones, nivel elevado pero asociado a un evento extraordinario. Sin embargo, entre 2022 y 2026 el promedio anual ascendió a $108 billones, lo que implica un incremento de 81% frente al periodo previo. El punto de quiebre se observa con claridad desde 2024, con $96 billones colocados ese año, $163 billones en 2025 y $152 billones en 2026.
En términos acumulados, entre 2022 y 2026 se colocaron aproximadamente $538 billones, frente a $356 billones entre 2016 y 2021. Son $182 billones adicionales en un periodo más corto y en ausencia de un choque........
