Cierren la llave
Imagínese una casa inundándose con la llave abierta. Adentro llevan décadas discutiendo sobre los baldes: que el balde grande lo cargue el vecino rico, que hay baldes privilegiados que no cargan agua, que lo justo es redistribuir los baldes. Nadie mira la llave. Esa casa es el debate fiscal colombiano, y ante el inmenso problema en que estamos, vuelve a circular entre los políticos, especialmente en el Congreso, el argumento favorito: “el ajuste no se hace recortando gasto, porque eso sería recortar derechos, sino revisando las distorsiones del estatuto tributario, porque hay sectores con exenciones injustificadas y ahí está la plata”. Suena sensato. Tiene tres problemas: uno histórico, uno aritmético y uno filosófico.
El histórico. Desde 1990, Colombia ha aprobado 22 reformas tributarias, casi una por legislatura, y casi todas........
