En Portada, Caso Martiño Ramos: falló la Policía, la Escuela y, sobre todo, la Justicia
Falló, de entrada, el sistema cuando fue incapaz de detectar que una menor estaba siendo víctima, entre los 12 y los 16 años, de un depredador sexual camuflado de profesor de música. Primero sin que el verdugo desvelase su identidad a través de Internet y después con violaciones “a modo de práctica sádica”. Su personalidad camaleónica era tal que acudía a los actos feministas como exmilitante de Ourense en Común y En Marea.
También falló la escuela, donde la orientadora y dos profesoras creían que todo eran imaginaciones de la alumna. Incluso la invitaron a marcharse del colegio "por si se suicidaba tirándose de una ventana".
El pederasta impartió clases durante tres años........
