Morir bailando
Morir bailando. No es un oxímoron, figura retórica cursi, en el mismo renglón de afectación que el palabro, que acoge paradojas descarriadas como “silencio atronador”, según el ejemplo que enseña el diccionario de la Academia. Pablo, de 41 años, bailó el primer tema del repertorio de Cantigas e Agarimos en la feria Corazón da Artesanía que se celebró en el municipio pontevedrés de Agolada el fin de semana. Eran las ocho de la tarde de un domingo sofocante pero actuaban a la sombra. En la segunda pieza se encontró un poco mareado y con dificultades respiratorias. Nada pudieron........
