Larra en la ventanilla del concello
Lleva 15 años en Inglaterra, trabaja en un ministerio y no tiene planes de vuelta por la nómina y las condiciones laborales, pero sí de restaurar la casa de los padres en la aldea para pasar turnos de teletrabajo. La cosecha de cocos gallegos que emigraron a inicios de la década pasada cuando la burbuja inmobiliaria hizo saltar la banca ya es cuarentona y empieza a sumar los días de menos que le quedan para agarrarse a las raíces.
Se cogió dos semanas para conseguir los permisos y contratar la obra que ya había apalabrado en una aldea de la comarca de Bergantiños. Creyó que le........
