Panda de ofendiditos con "rey desnudo"
Lo primero: sentida solidaridad con el pueblo venezolano. “Y los políticos siempre se salvan; así que ya no pierdo el tiempo siguiendo la comedia”, es lo que le escucho a una persona para mí desconocida, más bien cariacontecida, dejando a todo tren la barra de una cafetería cuando Sánchez llevaba unos quince minutos explicándose en su comparecencia -era el día de San Juan- en el Congreso. Ante lo escuchado, reproduzco lo que está calando en la ciudadanía: “La política es la única profesión en la que se puede mentir, engañar y robar y, aun así, ser respetado”. No hace faltar ser muy astuto, ni pensarlo demasiado, para darse cuenta que esta frase deriva de lo que acontece en la política española. Y ocurre por la indecisión cobarde de una panda de ofendiditos, que no están de acuerdo pero no dejan de ser tancredistas.
La utilización de las instituciones como base de entrenamiento y estrategia para la política de partido, por parte de Sánchez, sólo es posible con la debida complicidad de esa panda de ofendiditos"
Hay que disponer de grandes dosis de paciencia, y tragaderas entrenadas, para, en un pleno del Congreso en el que los españoles en general y la oposición en particular........
