Inseguridad: el freno del mercado inmobiliario
Las páginas de La Región de este fin de semana dibujan con claridad una radiografía preocupante de Ourense. Bajo titulares como “La frustración de los jóvenes crece: ni trabajo, ni casa” y “Los hogares ourensanos: con hijos adultos a cargo y sin apenas bebés”, se ponen cifras y testimonios a una realidad que ya nadie discute: la emancipación juvenil se ha convertido en una carrera de obstáculos.
Los datos son elocuentes. Los alquileres promedian 677 euros para pisos de dos habitaciones y alcanzan los 850 en el centro de la ciudad. Entre 2023 y 2024, unos 3.200 ourensanos de entre 18 y 35 años trasladaron su residencia fuera de la provincia, muchos hacia Vigo o Madrid. Solo en 2023 se perdieron aproximadamente 1.200 jóvenes. El 35% de las personas de entre 25 y 34 años vive con sus padres. Y en el 95% de los hogares no hay menores de cinco años. Ourense es, además, la provincia gallega con mayor porcentaje de hogares unipersonales.
El diagnóstico inmediato apunta a salarios insuficientes y a un mercado tensionado. Pero hay un dato que obliga a ir un paso más allá: se estima que en torno al 40% de las viviendas en Ourense permanecen vacías.
¿Cómo se explica que exista tal volumen de........
