El hedor del padre
El hedor del padre, o de la madre, de los hijos, de los hermanos, de la pareja, de los amigos, de los vecinos, es todo lo que queda de ellos. De las montañas de escombros emerge ese hedor que iguala a cuantos sepulta, y ya el padre, o la madre, los hijos, los hermanos, la pareja, los amigos, los vecinos aplastados por el hormigón de los edificios desplomados, lo son de todos los supervivientes, pues nadie encuentra tras ese olor terrible las trazas que distinguían, cuando vivos, a unos muertos de otros.
Los supervivientes, si tal cabe calificar a cuantos deambulan como sombras por el hedor........
