Cuaresma
Según las estadísticas, la inflación parece bajo control y los precios ya no suben al ritmo de hace unos años. Sobre el papel, la situación económica se ha estabilizado y los grandes indicadores apuntan a una cierta normalidad. Sin embargo, al menos en Ourense, la percepción es distinta. Basta con hacer la compra, revisar los recibos o pagar el alquiler para comprobar que el coste de la vida sigue pesando más de lo que sugieren los datos oficiales.
El problema no es la inflación actual, sino la acumulada. En pocos años, los alimentos, la energía, los seguros, los servicios y muchos gastos cotidianos han subido de forma notable. Aunque ahora los incrementos sean menores, prácticamente nada ha vuelto a los precios del pasado. Lo que antes parecía caro se ha convertido en habitual y lo habitual se ha integrado en el presupuesto mensual, sin que los ingresos hayan........
