Rumanía es crucial
La moción de censura presentada en Rumanía contra el Gobierno proeuropeo de Ilie Bolojan crea un importante riesgo en ese país, hoy importantísimo para Occidente. No se trata de una mera reacción contra reformas impopulares. Ese busca desestabilizar el país más importante del flanco sudoriental de la Unión Europea y de la OTAN. Y, cómo no, el principal beneficiario es Moscú. Lo sorpredente e insoportable es la convergencia entre la extrema derecha del infame partido ultraderechista AUR, de George Simion, y el Partido Social Demócrata, PSD, de Sorin Grindeanu. El PSD se ha salido del Gobierno rumano, reventándolo y abocándolo al abismo. Que una formación integrada en la familia socialdemócrata europea se preste a esa alianza con la ultraderecha iliberal y prorrusa exige una respuesta inmediata. Los socialdemócratas europeos deben impedirlo. No pueden denunciar a la extrema derecha en Bruselas y pactar con ella en Bucarest. Deben expulsar al PSD inmediatamente.
AUR no busca corregir la política económica de Bolojan sino precipitar unas elecciones anticipadas donde puede tener opciones por el inmenso apoyo económico y tecnológico ruso. El objetivo: forzar una recomposición regional en la que Rumanía sustituya a Hungría como caballo de Troya nacional-populista........
