La noche en que la luna salió tarde
El pasado sábado celebróse en el Pazo San Tirso de Abegondo, en La Coruña, la boda de mis queridos amigos Néstor Barreira y Marilia Martins-Soares. Fiesta de lujo repleta de gente guapa, que no quisieron perderse rostros ilustres de estas crónicas de la sociedad española, como Terelu, Alejandra Rubio, Marta López, Raquel Lozano, o el gran Kike Calleja, maestro de ceremonias en tan dichoso día. Calentó el sol, comimos rico, bebimos hasta el agua de los floreros, y festejamos la extrañísima circunstancia de asistir a una boda y encontrarnos todos felizmente a favor del matrimonio entre ambos contrayentes, que no es cosa vírica, sino como los burócratas llaman a los que se casan. Enturbió tan gozoso evento la lectura de un señor tambaleante, al borde del síncope, víctima de un colosal bajón de tensión y los calores, que tuvo además el valor de emocionarse; está bien, prometo desayunar algo la próxima vez. Fue bonito reencontrarse con Fernando López, “¡ja!”,........
