Marcos, el mochilo
Cargaba con tantas enfermedades encima que ya era imposible diferenciar cuál de ellas le hacía más daño. Aunque la gota, supongo, podría haberla evitado de querer hacerlo. Los cortitos de cerveza no hacen daño. Decía siempre en el octavo.
Caminaba bastante encorvado, por el frío, o porque los días a veces tienen una magnitud inabarcable. Quizás fuese de andar con la mochila todo el día.
Nunca supe que llevaba el Marcos en la maldita mochila.
De joven había sido panadero, que todo el mundo le hacía la broma de la fariña. Él se reía, cómplice, porque en los momentos que el síndrome de abstinencia le cedía tiempo, el Mochilo era un tipo bastante gracioso. Además de panadero aseguran que fue un guapo, de........
