Los últimos de Filipinas
En diciembre de 1898 se firmaba en París el tratado por el que España vendía a Estados Unidos, por 20 millones de dólares, el archipiélago filipino.
A la hora de estampar esa firma, poco parecía importar que un pequeño batallón de 52 militares españoles tratara todavía de mantener su posición en el país asiático.
Lo harían hasta el 2 de junio del año siguiente, atrincherados en la iglesia de Baler, fecha en la que el líder filipino Emilio Aguinaldo no sólo les perdonó la vida, sino que reconoció públicamente su valor.
Los diferentes emisarios españoles enviados a fortín para conseguir la rendición de las tropas nacionales no lograron sus propósitos. Una y otra vez, los sitiados desconfiaban de los visitantes negándose a deponer las armas.
El último en intentarlo fue el teniente coronel........
