Cerrar la puerta al asombro
1 La luz que se hace azúcar. Es ahí, en esa danza de las hojas, el sol y la brisa donde sucede la vida que también late en nosotros. No hay milagro más incomprensible que la magia de los árboles haciendo transparente el aire que respiramos. Arrodillémonos ante la verdadera inteligencia, que es de clorofila.
2 El fuelle en nuestro pecho. Es en ese ritmo sagrado, el de los pulmones que respiran y el corazón que bombea, donde comienza el gran misterio. Quedémonos ahí un rato, para detener el parloteo de la mente y regresar a la inocencia del ahora mismo. Ahí está todo bien y todo tiene sentido. Regresemos para recordar.
3 El latir del pozo. Cuya........
