Entre puros y deporte, en la costa
Lo era cualquier día de los veranos familiares en La Toja, en el hotel Louxo, con nuestra motora Shangri-La, el magnífico marinero José, que a primera hora cogía unas nécoras con su nasa para nosotros y a las 12 nos llevaba con algunos amigos hacia una playa: Arousa o Arenosa, en donde quedaban esposa e hijos, y José y yo nos íbamos a pescar caballas al curricán. Después, baño, comida en Carril en la estupenda Loliña, y regreso al hotel.
Por la noche........
