Campaña a la desesperada
Nadie, ni en su partido ni fuera de él, podrá reprochar a María Jesús Montero que no se esfuerce para evitar que su candidatura pase a la historia como el ejemplo de una hecatombe electoral el 17 de mayo en Andalucía. Montero ha aceptado –sin desearlo– el martirio al que la ha conducido Pedro Sánchez, después de haber sido su número dos en todo: gobierno y partido.
Montero ha optado –quizá porque no tiene alternativa– por lanzar una campaña a la desesperada desde la propia convocatoria electoral, casi dos meses........
