Expediente Irán: El test de los países alcanzados
La etiqueta guerra mundial se usa fácil y se prueba difícil. Para merecerla no basta con que suba el petróleo o con que Ormuz sea el punto de tensión; además, tiene que haber expansión sostenida, más actores armados y un conflicto que deje de ser regional en su conducción, no sólo en su costo.
Hoy, con los datos en la mesa, podemos decir que todavía no estamos en una guerra mundial. Lo que vemos es una guerra regional con factura global —Estados Unidos e Israel contra Irán— cuyos derrames ya alcanzan al Golfo y al Levante y cuyos mercados están internacionalizando el precio de cada incidente.
Para saber si cruza el umbral, conviene un test simple: cuántos Estados han sido alcanzados por ataques o incidentes vinculados al........
