Crónica de una dictadura anunciada: todos los caminos llegan a Roma
Hay algo obscenamente predecible en la política peruana. Una segunda vuelta entre Roberto Sánchez y Keiko Fujimori: es la reposición de una obra que ya conocemos de memoria. Cambian los actores secundarios, se repintan los carteles, pero el guion es el mismo. Y esta vez, Cambridge University Press acaba de entregarnos el programa del espectáculo —publicado en mayo de 2026, este mes—, confirmando lo que muchos preferimos no decir en voz alta: Perú no está en riesgo de volverse una dictadura. Ya está en tránsito hacia una. Pero para entender por qué ese tránsito es tan silencioso, tan poco dramático, tan desprovisto de la épica que el imaginario político asocia con el autoritarismo, necesitamos ir más atrás que Cambridge. Necesitamos ir hasta Aristóteles. En la Ética a Nicómaco, Aristóteles construye una filosofía política que no se basa en el miedo al tirano externo sino en la comprensión de cómo las comunidades se corrompen a sí mismas. Su argumento central es que la virtud cívica —la areté........
