Las verdades perdidas no educan
El conflicto político y social que atraviesa el Estado Plurinacional de Bolivia desde hace 40 días tiende a agravarse. Lejos de encontrar respuestas, la sociedad enfrenta una acumulación de demandas desatendidas.
Entre ellas destacan las promesas electorales incumplidas; el rechazo al Decreto 5503, que eliminaba la subvención a los carburantes, pero impulsaba la privatización de recursos naturales; el impacto del alza en los combustibles y la distribución de la “gasolina basura”; el silencio frente al caso de las 32 maletas; los pliegos sectoriales ignorados y la fallida Ley 1720.
Esta lista parcial resume un conjunto de hechos que explican parte del descontento social, pero que han quedado relegados en medio del conflicto político. Las causas desaparecen del debate público y son reemplazadas por discursos oficiales sustentados en argumentos, que no solucionan nada y, por el contrario, los profundizan. Vuelven a visibilizarse expresiones de racismo y discriminación, como parte de la conflictividad.
El aparato estatal se vuelve permisivo en la siembra de mentiras para que germinen como verdades a........
