Mienmano
Alfonso Guerra dimitió de su puesto de todopoderoso vicepresidente del Gobierno en 1991 por el escándalo de su hermano Juan, un señor que trabajaba en un despacho oficial de la Delegación del Gobierno de Andalucía en el que, al parecer, ejercía labores diferentes a las asignadas. Fue acusado de cohecho, malversación, fraude fiscal y prevaricación. Solo fue condenado por el de fraude fiscal. Nadie intimidó a ningún juez ni se abrieron las cloacas del infierno para satanizar a la Justicia. Gracias a Juan........
