Tirar a matar
El título de esta columna es tal vez un exceso, una metáfora desdichada, pues en las refriegas que tuvieron policías y guardias civiles con los terroristas locales, contaron seguramente más los disparos que la pericia de los tiradores. Aunque hubo de todo en ese trasiego de ruido y balas, pues las fuerzas de seguridad también contaron con personal de excelente puntería. El caso es que, si nos atenemos a los hechos, ETA dejó en su periplo a 127 militantes muertos, de los que, restando a ocho que se quitaron la vida al verse perseguidos y a otros........
