Qué pena con el señor Muñoz
La automotriz Hyundai —orgullo de la innovación en Corea del Sur— apenas inició su segunda prueba piloto para trasladar vehículos de Salina Cruz hacia Coatzacoalcos para de ahí seguir la distribución a la costa este de Estados Unidos, cuando se descarriló nuevamente el Tren Interoceánico con todo y furgones BiMax al parecer de segunda mano para ser incorporados a servicio. En esta segunda prueba el plan era cruzar 3,000 vehículos, siendo la primera tanda de entre de 144 y 122 unidades, pero al regresar de la primera vuelta, con furgones vacíos, el convoy se fue de la vía. Qué pena con José Muñoz, el presidente ejecutivo global de la firma.
Parece que esta prueba es debut y despedida para Hyundai, cuando menos hasta que se cambie el trazo de esa ruta ferroviaria que hoy dirige el vicealmirante Octavio Sánchez Guillén: las reparaciones de la vía se podrán ejecutar en los próximos meses, pero quién sabe sí se pueda resarcir la confianza en las pruebas piloto y eventualmente las operaciones a gran escala.
Y esa pérdida de confianza en el actual trazo no será porque los coreanos sean antimexicanos, les caiga mal Benito Juárez o cualquier otra tontería que se ocurra decir a los voceros oficiales y oficios del régimen. El asunto es que el barco que arribó a Salina Cruz, Oaxaca, tuvo que dejar los autos en el patio de maniobras hasta que esté lista nuevamente la vía o los movilice por carretera hasta la costa veracruzana y estar bajo el cuidado temporalmente de Hyundai México que........
