¡Yo soy la autoridad!
El traspié sufrido por el vicepresidente hace algunas noches en Viacha fue a la vez reflejo, causa y consecuencia de muchas actitudes a las que los bolivianos estamos, lastimosamente, acostumbrados. Casi pude escuchar, en el mismo tono y volumen de voz que usó Edmand Lara, frases como “¡no sabes quién soy yo!”, “¡no sabes con quién estás hablando!” Y otras variantes semánticas menos gratas.
La verdad es un poco más sencilla. El vicepresidente no tiene autoridad sobre un oficial del ejército, en este caso, un teniente coronel. Y la reacción del mencionado fue, en realidad, la más sensata: no hacerle caso a su interlocutor y retirarse hacia un lado, diciendo que él solo estaba cumpliendo órdenes. Y si bien es criticable desde un inicio el manejo informativo que el ejército está haciendo de la tragedia ocurrida en Viacha, en esta columna no hablaremos de ello, sino de la autoridad.
Para Max Weber, no todo poder significa autoridad.........
