Ay, la erótica del poder
Que la erótica del poder existe es innegable. También que es una fuerza misteriosa que no aparece en ningún manual de física, aunque determine fenómenos de seducción inexplicables…, que suelen durar lo mismo que el poder. Ahí está el ejemplo de Donald Trump, convertido durante años en el símbolo viviente de que el magnetismo no depende de la belleza, sino de la influencia. A su lado, la hermosísima Melania, cuya presencia confirma que el poder, en determinados contextos, puede ser el mejor filtro de Instagram. En España tampoco somos inmunes al fenómeno. En la........
