La ayuda internacional que incomoda
Hay crisis que un Estado ya no puede resolver solo. Y el verdadero problema empieza cuando, aun así, se niega a admitirlo e incluso rechaza ayuda.
Guatemala, por ejemplo, llegó al siglo XXI con un Estado demasiado débil para desmantelar por sí solo las redes criminales que habían sobrevivido a la guerra civil y se habían incrustado en la política, la justicia y los cuerpos de seguridad. Ante esa captura, y por presión de organizaciones civiles guatemaltecas, el propio gobierno aceptó el apoyo de la ONU para investigar y desarticular las redes de corrupción. Así nació la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG), una institución con respaldo internacional que no sustituyó a la justicia local, sino que trabajó con fiscales y policías del país para fortalecerlos.
Ese era el punto central del experimento: no pretender que se hiciera justicia desde fuera, sino........
