El camba nace donde quiere. Pero se hace aquí
Hay un dicho que todo cruceño conoce, «el camba nace donde quiere». Se repite entre risas, casi como una broma familiar, para explicar por qué tanta gente que llegó de otro lado termina sintiéndose tan de esta tierra como quien nació en ella. Y es cierto, el camba nace donde quiere. Pero conviene decir la otra mitad de esa frase, la que casi nunca se pronuncia en voz alta, el camba se hace aquí.
Una cosa es nacer en un lugar y otra muy distinta es formarse en él. Santa Cruz tiene esa rara capacidad de recibir gente de todo el país, de todas las regiones y de todas las historias, y con los años devolverla convertida en cruceña de alma, sin que eso le cueste un gramo de su propia identidad. No es una apertura que diluye lo propio. Es una apertura que integra, contagia una manera de hacer las cosas y construye pertenencia. Quien llega aprende aquí a organizarse antes de esperar una........
