La justicia en la encrucijada del poder
La crisis del sistema judicial ha ingresado en una nueva fase. Ya no se expresa únicamente a través de la corrupción estructural, la retardación de justicia o la captura de decisiones por redes de poder dentro de una lógica plutocrática. Se manifiesta además en una confrontación abierta entre el Órgano Judicial y el poder político. La postura de incrementar en un 5% el presupuesto destinado al Órgano Judicial y el rechazo del presidente del Tribunal Supremo de Justicia a la iniciativa legislativa de designar directamente a magistrados del Tribunal Supremo de Justicia y del Tribunal Constitucional Plurinacional revelan un conflicto institucional que trasciende el debate presupuestario y coloca en discusión en una especie de Game of Thrones.
La precariedad financiera del sistema judicial es un problema histórico sin duda. Resulta contradictorio exigir eficiencia, transparencia y celeridad a una institución cuyo presupuesto representa una fracción mínima del gasto público. Sin recursos suficientes no existe posibilidad real de fortalecer la infraestructura judicial, modernizar los despachos, incorporar tecnología, ampliar la cobertura territorial ni mejorar las condiciones laborales de jueces y funcionarios. La justicia termina funcionando bajo una lógica de supervivencia institucional que inevitablemente afecta la calidad del servicio prestado a la ciudadanía.
Escenario propicio para actos de........
