La brutal autocrítica del PAN
Acción Nacional ha dejado de ver a la 4T como un movimiento social que rebasó por la izquierda a las fuerzas políticas nacionales y entendido que, tras siete años de ejercicio en el poder, se ha convertido en una aplanadora electoral anclada a programas asistencialistas para avasallar a sus adversarios y consolidar un cambio de régimen.
Hoy el PAN tiene que navegar en un mar donde la oposición prácticamente no existe ante un escenario de “hiperpresidencialismo” y concentración de poder. Las cosas no están fáciles para la oposición mexicana: el PAN desdibujado, el PRI desprestigiado, el PRD aniquilado, y el MC que crece bajo la sospecha de una eventual alianza de facto con el oficialismo.
Ante esta realidad el panismo nacional volteó a ver hacia su interior para hacer una autocrítica brutal que reconoce errores estratégicos, de comunicación, de rezago digital, de alianzas y decidido dar un golpe de timón para no sentenciarse a la marginalidad política frente a un régimen cada vez más implacable.
Una serie de estudios internos, compartidos por el vocero nacional panista Jorge Triana, advierte que el PAN descubrió que más del 60% del voto más conservador que hay en México y de los jóvenes lo tiene Morena y que la gente ha asimilado la narrativa oficialista de que el PRI y el PAN son un mismo partido político marcado por la corrupción y los excesos.
Pero hay más, de acuerdo con los estudios ordenados por la dirigencia panista -que incluyó análisis cuantitativos y cualitativo- 48% de las personas que no........
