El dilema del fuero en México
En el imaginario colectivo del mexicano, la palabra “fuero” suele despertar una reacción inmediata de rechazo.
Se le asocia automáticamente con impunidad, con una clase política blindada que comete atropellos desde la comodidad de una curul sin temor a enfrentar las consecuencias. Sin embargo, detrás de esta figura jurídica hay una razón de ser histórica que vale la pena entender antes de desmantelarla por completo.
Contrario a la creencia popular, el fuero constitucional no es una licencia para delinquir. No borra el delito. Funciona más bien como un “parachoques” procesal: si un diputado, senador o gobernador es acusado de un delito penal, las autoridades no pueden detenerlo ni juzgarlo de inmediato. Primero, la Cámara de Diputados debe sesionar y decidir, mediante votación, si hay elementos suficientes para retirarle esa protección. A este proceso se le conoce coloquialmente como “desafuero”. Si se aprueba, el funcionario........
