¿Un segundo referéndum de la OTAN?
En política, la diferencia entre cambiar de opinión y mentir es sutil pero categórica. Como entre el marfil y el yeso pintado. Los más viejos, memoriosos o por lo menos informados del lugar se acordarán del referéndum sobre la permanencia de España en la OTAN celebrado el 12 de marzo de 1986. Felipe González lo recordaría como la prueba más dura de todo su mandato. Tenía que serlo después de que el PSOE prometiera estruendosamente sacarnos de la Alianza Atlántica en cuanto llegara al poder, para descubrir cuando al fin llegó que el interés nacional exigía justo lo contrario. Que la autarquía política y militar tenía que quedar definitivamente atrás.
Tuvieron la gallardía, o la inteligencia, de afrontar semejante contradicción de cara. Convocando con toda la solemnidad un referéndum. Con una pregunta todo lo tramposa que tú quieras, con la maquiavélica astucia de Alfonso Guerra trabajando a toda máquina, con cuantiosos recursos movilizados a favor del sí (dicen las malas lenguas que de aquellos polvos vendrían los lodos del caso Filesa…) y con........
