El trillo
Uno de los objetos más característicos del mundo rural, cuyo abandono significa el final de una época, es el trillo, hoy olvidado en un rincón del corral o convertido en mesa de zaguán o en ornamento típico en la pared de una venta de carretera. Era, con la hoz, el instrumento estrella del verano agrícola, imprescindible para culminar la recogida de la cosecha. Se usaba para separar en la era el grano de la paja. Consistía en un tablón grueso de madera, ligeramente alzado por delante, con incrustaciones de piedras de pedernal y sierras de acero en la cara inferior, que, arrastrado por animales, molía poco a poco........
