Unos quieren y no pueden, otros pueden y no quieren
Decenas de personas pasean por una zona comercial de las Islas. / Carsten W. Lauritsen
Ha cambiado tanto el mundo y nuestra sociedad, que los valores de solidaridad y ayuda, se han convertido en algo elitista que solo predican algunos altruistas, que conciben el mundo como algo que se puede mejorar entre todos, mientras que la gran mayoría vemos desde las gradas como se matan los pueblos entre ellos por intereses espurios, sin que movamos un dedo.
En estas últimas décadas hemos constatado en nuestro país la pluralidad de personas de diferentes razas y culturas con las que convivimos cada día, y el enriquecimiento personal, laboral, social y humano que ha supuesto dicho contacto para nuestra sociedad occidental en general, aunque haya intereses políticos y mezquinos por parte de algunos en demostrar que este incremento necesario de la población provenientes de otros continentes, se considere como un hecho que perjudica a un país, sin tener en cuenta que son seres humanos, sin aportar los datos objetivos que demuestren su argumentario.
Nadie puede negar nuestra realidad sobre la evolución demográfica natural que se está produciendo en el continente europeo y más concretamente en España, en la que vivimos en un país totalmente transformado, en el que no se está produciendo un relevo generacional con nacionales, sino que necesitamos a personas que vengan de fuera a generar riqueza y empleo. Según el INE, en........
