¿Qué hay del trabajo?
Díaz asegura que Feijóo "va a provocar una recesión" si gobierna y pide el voto trabajador
Una de las críticas más serias que debemos afrontar, en tanto que sociedad, tiene que ver con la evolución del mercado de trabajo. Ciertas perspectivas se enredan en asuntos más inmateriales, o no trascendentales, como el grado de igualdad de género, o el de inserción lingüística en un determinado territorio, o el de asuntos relacionados con la memoria histórica. Con esa atención dispersa, no extraña que la mayoría de la población se canse de los discursos de escaso interés general, y acabe abrazando la perspectiva antisistema, como castigo a los enfoques que pierden de vista el malestar en el trabajo y sus bajos ingresos, o el motivado por la crisis de la vivienda. Estos sí que son problemas materiales reales que deben analizarse y reconducirse, porque afectan a gran parte de la sociedad. Son el origen y el motor de otros graves fenómenos sociales que nos interpelan, como las adicciones autodestructivas, la falta de valores, la depresión psicológica, o la violencia.
Hace unos veinte años, allá por 2007, estaríamos en una situación de relativa bonanza, tanto de la coyuntura económica general como del mercado de trabajo. Sin embargo, la Gran Recesión mundial del año siguiente desbarató vidas y proyectos, y pasó como un tsunami, llevándose por delante una parte considerable de nuestra realidad. En un periodo largo de unos seis años, sucumbieron muchas personas, familias y empresas. Hasta que en 2014 se inició la fase de recuperación y cierta expansión, que, salvando los años de pandemia (2020-2022), supuso........
