Cuidado con el capataz
En un valle dividido por un río había dos aldeas. Al norte, “Autocracia”, con un solo líder: el Capataz. Decidía qué se sembraba, a qué hora se dormía y hasta de qué color se vestían. Todo se veía impecable; nadie subía la voz y todos caminaban mirando al piso. Había orden, pero no libertad. Al sur, “Democracia”, las decisiones se discutían en la plaza.
Costaba ponerse de acuerdo; había desorden y quejas, pero la gente sentía que ese era su lugar. Podían cambiar a sus representantes y, sobre todo, podían hablar.
Cuando llegó la sequía, en Autocracia el Capataz ordenó cavar un túnel. Fue rápido, pero se derrumbó: nadie se atrevió a decir que el terreno era inestable. En Democracia discutieron durante horas, hasta que escucharon a una anciana que conocía el río. Diseñaron un sistema de canales. Tomó más tiempo, pero el agua llegó a todos.
Los datos recientes sobre calidad democrática apuntan a un deterioro global. Lo muestran mediciones distintas: V-Dem Institute (Democracy Report), Freedom House (Freedom in........
