Barranquilla, la pedagogía de su Carnaval
Hay celebraciones que hacen algo más que fiesta: cuentan quiénes somos. Mientras Barranquilla vive sus días grandes, su Carnaval se revela no solo como espectáculo, sino como una escuela social que enseña cómo se construye comunidad. Antes que todo, el Carnaval es memoria hecha ritmo, danza y color. No es un evento importado ni un simple producto turístico; es una expresión viva de la identidad cultural del Caribe colombiano. Durante generaciones, barranquilleros de todas las edades han mantenido esta tradición con un compromiso extraordinario. Esa apropiación intergeneracional no ocurre por inercia: ocurre porque el Carnaval nombra a la ciudad, la reconoce y la proyecta. Es una herencia que se vive en la calle. Ese impulso identitario tiene efectos sociales profundos. El........
