“¡Interés, cuánto valés!”
No voy a referirme al ‘interés’ de una persona hacia otra, por razones de dinero, poder o posesiones materiales. Tristemente, un comportamiento muy común en la historia de la humanidad y muchas veces presente en las relaciones sociales, laborales, económicas, políticas e, incluso, en las interpersonales. Más bien, en vez de ello, quedémonos con otro adagio popular que sintetiza el valor de una amistad sincera: “Cuando encuentres un amigo, consérvalo como un tesoro”. ¡Ah escasos!
Pero bueno, volvamos a lo que hoy nos convoca. Con el título de esta columna, que recuerda el viejo y conocido refrán sobre el interés egoísta en las relaciones humanas, pretendo, sólo por esta vez, tomarlo prestado para referirme a otra clase de ‘interés’: al que se paga por........
