El Zulia: Entre la penumbra y el abandono, por Ángel Montiel
A un año de la gestión de Luis Caldera, el Zulia no celebra grandes logros, padece retrocesos. Lo que inició como una promesa de soluciones se transformó en un ejercicio de silencio, evasión y política vacía.
Mientras el estado se apaga y se agota, la Gobernación consolida un modelo marcado por el fracaso estructural. El zuliano, testigo presencial de este deterioro, observa como las expectativas de cambio se diluyen en la inercia de una administración que parece vivir de espaldas a la realidad.
La tragedia eléctrica no admite eufemismos ni justificaciones absurdas. Los apagones interminables no son sólo interrupciones de servicio, son golpes directos que destruyen electrodomésticos, asfixian el comercio local y fracturan la psique colectiva.
El gobierno regional abandonó su capacidad de gestión y normalizó la oscuridad de la rutina. No son fallas fortuitas, sino ante una desidia planificada. La administración actual carece de la voluntad política para exigir las inversiones necesarias ante el poder central,........
