Oscar Arnal: Delcy y Fidel
Aristóteles enseñaba en su ética que la felicidad humana se encuentra indivisiblemente ligada a las virtudes morales, y que estas no surgen por azar: se perfeccionan únicamente a través de la práctica. Se trata de la praxis de la medianía. Ante la presencia de dos extremos opuestos, la sabiduría dicta apuntar siempre al centro exacto, una búsqueda que se equipara a la precisión de trazar el punto medio en un círculo. Es así como van germinando en la sociedad la prudencia, la justicia, el coraje, el discernimiento y tantas otras........
