Tormenta perfecta, por Omar González Moreno
No hemos terminado de procesar las consecuencias del doble terremoto y de la incapacidad de la encargada Delcy Rodríguez; cuando ya tenemos otras noticias de eventos que ponen en desnudo la negligencia del régimen y la indolencia de aquellos que se empeñan en seguir al frente del Estado venezolano.
Las desgarradoras imágenes de Caracas inundada, con quebradas desbordadas, vehículos arrastrados por la corriente y vías transformadas en ríos torrentosos, no responden únicamente a la furia de las ondas tropicales de la temporada. Sino que son el testimonio evidente de cómo casi 30 años de desidia han generado las condiciones para el caos.
Sí, los desastres naturales no puede evitarse; sin embargo, un gobierno responsable y unas instituciones que funcionan sí pueden preparar a un país para afrontar con eficacia, con dinamismo y efectividad ante las posibles eventualidades que pudieran ocurrir.
La capital venezolana sucumbe año tras........
