La mesa va a funcionar: Ese es el problema, por @ArmandoMartini
Hay una manera de equivocarse con la mesa instalada, asegurar que fracasará. Pues, no; el riesgo es que salga bien. Hay una trampa conocida, la del proceso que no falla del todo. El mecanismo produce suficientes buenas noticias para que nadie pueda oponerse sin ser acusado de amargado, y tantas ambigüedades, para que, los que mandan sigan mandando cuando el entusiasmo pase. Es el engaño del éxito parcial, donde el tiempo no tiene importancia.
Desde Barbados, algo se alteró, y no fueron los negociadores. Son los mismos de siempre. Lo que cambió es que ninguno necesita explicación de qué es una braga anaranjada. El garrote no es un proyecto político; es una herramienta, y tiene usos específicos. Lo saben, y paradójicamente, hace al proceso más peligroso, no más serio.
La Casa Blanca llegó por negocios y seguridad hemisférica, epígrafes magníficos de cara a las elecciones de medio término. El detalle, es que su cobro no requiere transición. Barriles moviéndose, migración bajando y minerales saliendo; luce suficiente. Y, la democracia, ni por error aparece en la ecuación. No es sospecha, es aritmética. Venezuela es la mejor carta exterior que tienen Trump y Rubio. En Irán apenas el 18% de los americanos cree que lograron algo; en Ucrania, el 32%; en Venezuela, la aprobación es más........
