La felicidad radica en el espíritu reconciliador
El júbilo es un objetivo humano primordial y maravilloso; sin embargo, no hay obligación que descuidemos tanto como el deber de caminar aplacados. En consecuencia, puede ser un buen deseo trabajar en estas fechas, en lasque despunta primavera repoblada de versos y poblada de sueños, en un poderoso catalizador de diálogo y concordia.
Indudablemente, cuando nos adentramos en nuestros interiores místicos, observamos que el bienestar no es un ideal de la razón, sino de la contemplativa conciliadora del poema y la palabra, a degustar por los labios del alma, que son los que verdaderamente nos trascienden, con el descanso de la pena y los dolores.
De ahí lo importante que es descender a las profundidades de uno mismo para lograr un cambio de visión y una mutación del ser.
Lo horroroso de esta humanidad, que se ha globalizado, pero no hermanado; es que nos afanamos en buscarcón el mismo brío el individualismo, volviéndonos radiantes egoístamente e impidiendo que los restantes lo sean.
Desde........
