Así nacen las palabras…
Las palabras de la mañana son luceros con abolengo de estrellas y bajan -bonitas- de la lejanía, enamorando el azar con fábulas y versos, como colibríes seduciendo el amor, o un paisaje descansando en su propia sombra.
Por la tarde, un eco las convida a tupir, con hilos de silencio nocturno, un nuevo día y, luego, despertar aleteando, similar a los pájaros, o al rocío, descendiendo........
