El Leviatán colombiano
Somos el país del “cójanlo, cójanlo, suéltenlo, suéltenlo”. Esta frase coloquial que alguna vez hemos escuchado en las calles de nuestras ciudades cuando un ladrón rapa las pertenencias de una persona, es aprehendido y castigado con unos golpes, refleja lo que comienza a pasar con el gobierno de Abelardo de La Espriella.
El nombre de Leviatán es mencionado en la Biblia como un ser inmenso, de gran poder e imposible de doblegar. A Job, 41.1, el Señor Dios, le pregunta: ¿Sacarás tú al leviatán con anzuelo, o con cuerda que le eches en su lengua? ¿Pondrás tú soga en sus narices, Y horadarás con garfio su quijada? ¿Multiplicará él ruegos para contigo? ¿Te hablará él lisonjas? ¿Hará el pacto contigo para que lo tomes por ciervo perpetuo?
Este monstruo marino indomable del que habla la Biblia en Job, en Isaías y en los salmos, lo recoge el filósofo político Thomas Hobbes, en 1651, en su obra cumbre El Leviatán, siendo una de sus ideas centrales que, “el hombre nace bueno y la sociedad lo corrompe”. Pero también plantea que sin reglas que nos controle, los hombres podemos convertirnos en monstruos.
Hobbes, nos propone imaginar un estado de naturaleza donde no haya gobierno, ni policías, ni jueces, ni leyes y nos cuestiona si en ese estado podría haber paz y amor o por el contrario una guerra de todos contra todos en el que yo tomo lo que........
