Nadie se muere en primavera
Turistas, visitantes, turismo, edades del hombre, zamora / Victor Garrido / LZA
Vuelan gastadas y rotas las flores sin preñar de los almendros y llega, seria y fría, la primavera de almanaque. Aquí siempre se atascan las alegrías, que vivimos al final del callejón donde la carretera ya está por asfaltar. Pero que nadie pierda la esperanza, que hasta en Zamora los cielos se tiñen de azul cuando se disipa el polvo de las bombas. Este es el momento de sacar la cabeza, levantar un poco la persiana y mirar. Y lo que hay fuera, a tiro de honda, devuelve la claridad a nuestros ojos. Posemos nuestra vista en lo pequeño y por un instante bajemos la cabeza y alejemos los desiertos que barruntan soledades, bastante tenemos con sus ecos afilados que desgarran nuestros bolsillos.
Desempolvemos la cítara y celebremos el nuevo mes de vida que le han dado a nuestras Edades del Hombre. La exposición cultural y religiosa no cerrará sus puertas hasta el próximo mes de mayo, casi treinta días más para enseñar al mundo la representación iconográfica de los sentimientos más íntimos de una tierra que sufre mientras goza. Siempre hemos pecado de esconder lo nuestro, hasta la belleza y, por eso, bien está airearla en primavera, cuando hasta la luz se pinta los labios.
Y acabamos de enterarnos de que también en este tiempo de sazón volverá a romper el aire el tren de mañana entre Sanabria y Zamora capital. Nos quitan diez servicios y nos devuelven cinco, pero habrá que agradecer lo que nos retornan, que ya estamos vacíos de llorar tantas ausencias. ¡Quiera el sol que esta maniobra signifique que algún día también pueda regresar el servicio ferroviario a la Ruta de la Plata!
Marcha sin agobios la instalación militar de Monte la Reina en la que tantas esperanzas hemos puesto. Otra buena noticia que nos conforta en las noches frías sobre las que ha llegado montada esta primavera. Tardará todavía mucho tiempo el cuartel en acantonarse, pero al menos parece que ahora sí nadie podrá reventar una iniciativa que ya tiene forma y crece cada día.
Y en tiempos de ausencias no está mal apuntalar lo que nos queda. Tascas, cantinas y bares han sido siempre centros de encuentros en el ámbito rural. Se están cerrando por falta de clientela. Bien está que se apoye de forma oficial su supervivencia. ¡Si no tenemos ni dónde encontrarnos, acabaremos todos viéndonos en el sanatorio!
Noticias relacionadas y más
Con este tiempo inaugurará Zamora la primavera: hay algo con lo que no contabas
Zamora se echa a la calle en un 21 de febrero primaveral
Temperaturas de primavera en Zamora… con lluvias en camino: ¿qué día cambiará el tiempo?
Y hasta el tiempo parece que va a respetar las procesiones en Semana Santa. Buena noticia. ¡Pero qué llueva nada más que se cierre la Pasión, qué eso también sería una buena noticia!n
Suscríbete para seguir leyendo
