Llamar ‘tonta’ a tu pareja puede acabar en una orden de alejamiento
Ilustración de Leonard Beard / Leonard Beard
Es habitual pensar que una orden de alejamiento se adopta para delitos especialmente graves, como agresiones sexuales o lesiones (por ejemplo, la medida puede ser de prohibir aproximarse al autor o presunto autor a menos de 200 metros de la víctima, de su domicilio, trabajo o lugares por ella frecuentados). Sin embargo, la realidad de nuestros juzgados demuestra que estas medidas también pueden acordarse por hechos mucho más cotidianos y aparentemente menores, tramitados incluso mediante los llamados juicios por delitos leves.
Aunque pueda parecer exagerado o incluso irreal, lo cierto es que en determinados contextos familiares o de pareja un simple insulto puede tener consecuencias penales: llamar «tonta» a tu pareja es delito y la autoridad........
