El impacto político de la prioridad nacional
Pedro Sánchez, presidente del Gobierno de España, en una imagen de archivo. / Europa Press
La idea de prioridad nacional ha conmocionado el nuevo ciclo electoral, está configurando los gobiernos autonómicos y terminará con la expulsión de Pedro Sánchez del Consejo de Ministros. Posiblemente en su formulación más intuitiva «prioridad nacional» significa poner a España arriba y los españoles primero.
Estamos ante un «principio político» capaz de fulminar a un presidente que pasará a la historia como inventor de la democracia «de voto secreto en urna escondida detrás del catafalco de su comité federal». Esa fórmula política hizo llorar de vergüenza a unos pocos pero, infiltrada a base de mordidas y masajes, ahora salta por todas partes junto a Koldo, Jessica, Ábalos, Aldama o el jefe de la banda.
No hay obra, subvención, mascarilla, piso, enchufe, cargo, institución ni empresa a salvo del mangoneo en España, degradada en democracia de cloaca, donde toda corrupción es posible como bien apunta el fiscal Luzón. El Gobierno ha provocado una mutación constitucional avalada por separatistas y comunistas que (al margen del puterío y las comisiones) destroza la integridad nacional, la base demográfica e incluso el censo electoral.
La prioridad........
